El calostro y la importancia de la lactancia temprana

Después de dar a luz, todas las mujeres tienen leche para sus bebés recién nacidos. Esta primera leche se llama calostro. El calostro tiene un color amarillento y es muy concentrado. Esto es así para que el bebé, que al nacer tiene un estómago del tamaño de una canica, reciba todos los nutrientes que necesita en una cantidad pequeña de leche. Además, el calostro tiene gran cantidad de anticuerpos, que el bebé recibe al mamar, protegiéndolo de infecciones. Por eso al calostro en ocasiones se le llama “oro líquido”.

La subida de la leche se suele producir alrededor del tercer día. Este tiempo depende de la estimulación del pecho, así como la cantidad que se produce: Cada vez que el niño mama está enviando un mensaje al  cerebro de la madre para que produzca esa leche que necesita. Por el contrario, si el pecho no es estimulado mediante succión, ese mensaje no llegará,  la leche tardará más en comenzar a producirse y la cantidad será muy pequeña.

El contacto piel con piel al nacimiento durante al menos una hora ayuda al establecimiento de la lactancia materna porque en ese primer par de horas tras el parto el bebé está muy despierto y activo, pero después entra en una fase de letargia y se pasa gran parte del tiempo dormido. No es aproximadamente hasta pasadas 24 horas cuando el bebé comienza a estar más despierto de nuevo y a demandar el pecho más intensamente.

Una de las principales causas que refieren las mujeres para dar un biberón a sus hijos en los primeros días es que no saben si tienen suficiente leche. El problema es que el mensaje de que el bebé necesita leche no llega al cerebro cuando se da un biberón, porque el pecho no es estimulado. Por eso, cuantos más biberones se dan más tarda la leche en subir  y menos cantidad se produce.  tamaño estómago y cantidades

Sabiendo que tras el nacimiento el calostro está disponible para alimentar al bebé, es muy importante para el correcto establecimiento de la lactancia materna poner el niño al pecho tantas veces como lo pida y preferiblemente hacerlo por primera vez inmediatamente tras el parto. Un niño que nace a término, con un peso normal y sin ningún problema médico no debería necesitar el “apoyo” de ningún biberón, porque el calostro le aporta todos los nutrientes que necesita, además de una buena cantidad de anticuerpos, sin distenderle el estómago con cantidades de leche artificial demasiado grandes para sus pequeños estómagos.

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