¿Me puedo teñir el pelo mientras estoy embarazada?

Hoy en día cada vez posponemos más el momento de ser madres. Las estadísticas dicen que en nuestro país hasta los años 90 las mujeres tendían a ser madres por primera vez antes de los 30 años. A partir de entonces la edad a la que nos decidimos fue subiendo hasta hoy día, en que la edad más común para tener hijos está entre los 30 y los 40 años.

A esta edad muchas empezamos a tener alguna cana, y por eso es muy frecuente que nos preguntéis en consulta si es seguro teñirse el pelo durante el embarazo.  Yo en broma siempre digo:  ¡bastante tenemos con las nauseas, el cansancio y demás glorias de la gestación como para encima tener que vernos con los pelos canosos y sin arreglar!

 

Lo cierto es que no hay muchos estudios relacionados con este tema, pero de los pocos que hay ninguno dice que teñirse el pelo está contraindicado. Entonces por qué todavía a veces se escucha que no debemos hacerlo? Pues en primer lugar, porque hace no hace muchos años la evidencia científica era escasa alrededor de todo lo relacionado con la maternidad, las cosas se hacían como se habían hecho siempre y punto. Y si no estábamos seguros, la respuesta era siempre no. En segundo lugar, sabemos que los químicos se pueden absorber a través de la piel. Como los tintes suelen llevar varios químicos, entre ellos a menudo amoniaco, se recomendaba evitarlos para evitar esta absorción.

En la actualidad sabemos que la concentraciones de estos químicos que atraviesan la piel son demasiado pequeñas para ser perjudiciales. De todos modos, siempre puedes tomar otras precauciones, como utilizar tintes naturales o sin amoniaco, no dejar el producto más  tiempo del recomendado o esperar al segundo trimestre para teñir el pelo, cuando los órganos del bebé ya se han formado. Además, recuerda que la absorción de las sustancias químicas se va a producir cuando el tinte está en contacto con el cuero cabelludo, por lo tanto todos los métodos de teñir el pelo que no implican contacto o que lo reducen también van a anular o reducir esta absorción. Este es el caso de los reflejos y las mechas en todas sus variedades.

Por último, recuerda que las hormonas están a tope durante el embarazo, y eso puede afectar a tu cabello, así que no es mala idea que pruebes en un mechon antes de aplicar el tinte, porque puede que el resultado sea un poco diferente al que sueles conseguir.

Ya ves que estar embarazada no quiere decir que tengas que verte mal, solamente necesitas un poco de cuidado y aplicar el sentido común. Ponte guapa y disfruta!

 

 

 

 

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